jueves, 8 de mayo de 2014

Médicos afirman que temor infundado a la altura predispone a tener problemas

El miedo a vivir en la altura predispone a tener problemas a quienes visitan lugares como la ciudad de La Paz, situada a 3.600 metros sobre el nivel del mar, según un estudio publicado por los médicos Enrique Vargas y Gérard Parent.

"Una persona que llega aquí a La Paz y dice 'voy a tener problemas', va a tener problemas", explicó hoy a Efe el francés Parent, que es consejero de salud de la embajada de Francia en Bolivia como el boliviano Vargas, con quien ha escrito el libro "Vivir en la altura".

Para ambos médicos, "no se trata de una forma anómala de vida, no somos personas excepcionales, somos millones y millones los que vivimos en la altura".

En Sudamérica, más de 32 millones de personas viven por encima de los 2.500 metros de altitud, como es el caso de los habitantes de la ciudad de la Paz, situada a 3.600 metros de altitud, señala el libro.

Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú tienen ciudades pobladas con altitudes de hasta 4.000 metros sobre el nivel del mar.

No obstante, muchas personas ajenas a esa realidad desarrollan un miedo a la altitud que predispone a un efecto psicológico perjudicial, según los médicos.

"Ante todo, dejar de lado los prejuicios sobre el mal de altura; para ello es necesario buscar una fuente adecuada de información que le permita obtener la confianza y tranquilidad necesarias que eviten la psicosis que produce el miedo infundado", según los médicos.

En realidad, las reacciones dependen de las particularidades de cada organismo, pues "no hay dos personas iguales en el mundo, todos van a reaccionar de una manera diferente", añadió el médico francés.

La latitud, las condiciones meteorológicas y otras peculiaridades de cada región también influyen en las reacciones de cada cuerpo.

Por ello, las manifestaciones que alguien presente en el Himalaya o en el Tíbet no son equiparables a las obtenidas en Suramérica, según el estudio de los médicos.

La sensación de falta de oxígeno es una de las manifestaciones negativas, sin embargo Vargas explicó que "la concentración del aire tanto en la altura como al nivel del mar es exactamente la misma".

Según el médico, la variación que se percibe es por la presión barométrica, menor en lugares de altitud y, en consecuencia, también disminuye la presión de oxígeno en el aire del ambiente.

Frente a esta situación, cada organismo pone en juego sus "mecanismos de compensación", que son "totalmente individuales" y hacen posible los procesos de acomodación, aclimatación y adaptación, que varían según el período de tiempo.

Según el estudio, en las travesías a lugares de altitud algunos viajeros experimentan el "mal agudo de montaña", es decir, perciben un conjunto de reacciones como consecuencia de una dificultad en el proceso de aclimatación.

Para estos casos "es muy recomendable" visitar a un médico de forma previa a un viaje para un examen general, otro de datos de laboratorios básicos y además hacer controles durante la estadía.

Siempre que Parent recibe consultas desde Europa para ver qué opina sobre las visitas a La Paz, dice que otorga una autorización contundente, aunque debe evaluarse si hubo lesiones cardíacas.

El médico francés, de 71 años, se considera una muestra de que "es posible y no es anormal vivir" en La Paz, tras haber superado hace cinco años dos infartos.

"No hay argumento válido para dudar de viajar, o de vivir en la altura, las ventajas dominan ampliamente los pequeños inconvenientes... si es que los hay", concluyen los galenos.

martes, 21 de enero de 2014

Morales levanta la Copa del Mundo y reivindica el juego en la altura



La Copa del Mundo, un trofeo de oro de 18 kilates y un peso de 6.175 gramos, hizo una escala en la gira internacional que realiza la FIFA y fue levantada hoy por el presidente Evo Morales en un acto celebrado en Palacio de Gobierno, donde aprovechó la oportunidad para reivindicar el juego en la altura. Exfiguras mundialistas de Bolivia estuvieron presentes.

Emocionado, Morales levantó el máximo trofeo que la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) entrega al campeón del certamen mundial de fútbol, que este año se desarrollará en Brasil. Una y otra vez alzó la copa. La llevó hasta donde se encontraban al menos siete exmundialistas bolivianos y posó con ellos para las cámaras fotográficas y de televisión.

“La llegada de la copa nos alienta, nos integra, y estoy seguro que en poco tiempo estaremos participando (en un mundial)”, sostuvo Morales, instantes antes de levantar la Copa del Mundo; levantada por figuras como el argentino Diego Armando Maradona en el mundial de México 1986 o el brasileño Cafú en el de 2002. El último en levantarla fue el capitán español Iker Casillas en 2010.

Pekka Odriozola, coordinador de la gira internacional de la Copa del Mundo auspiciado por Coca Cola, explicó que la idea de traer la copa a Bolivia tiene el objetivo de compartir con los aficionados. “Cuando uno está cerca de este trofeo, empieza a soñar”.

El Mandatario cuestionó posiciones que objetaron jugar en países como Bolivia y reivindicó el juego en la altura.

El director técnico Xavier Azkarkorta y los exfutbolistas mundialistas de 1994, Álvaro Peña, Modesto Soruco, Erwin Sánchez, Marcos Etcheverry, Carlos Borja, Miltón Melgar y Mauricio Ramos, participaron del acto.

La gira de la Copa del Mundo tiene como meta visitar 90 países y 52 ciudades, según dijo Humberto Zogbi, presidente de la Empresa Andina Coca Cola.

“El deporte es universal, y quiero comentarle a la FIFA que muchos hermanos del exterior -que no tienen (zonas de) altura vienen a practicar al país en ciclismo y atletismo. Lo que me informan los expertos es que los atletas que se preparan en la altura están mejor preparados que sus adversarios de la llanura”, afirmó el Jefe de Estado.

La Copa del Mundo será exhibida el martes en el Coliseo del Colegio Militar ‘Gualberto Villarroel’ desde las 10.00. El trofeo luego será trasladado a Perú.