sábado, 4 de abril de 2009

El Libro Blanco está en la “congeladora”

La Paz y el estadio Hernando Siles, otra vez cuestionados.

El principal documento que respalda la defensa de la práctica del deporte en la altura, denominado el Libro Blanco, avanza a paso de tortuga. El principal problema es que no hay el financiamiento para su elaboración.

“Se está trabajando, pero se está avanzando muy lentamente debido a que no existe un aporte económico definido”, explicó el presidente de Bolívar, Guido Loayza, quien además es miembro de la Comisión de Defensa de la Altura.

Para elaborar ese documento deben ser varias las partes que aporten con dinero. Sólo la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) cumplió con la suya.

“Hemos estado trabajando, hemos sostenido algunas reuniones, pero el problema es que ni el Viceministerio de Deportes, ni la Alcaldía, ni la Prefectura tienen un aporte (económico) definido, por eso digamos que se avanza muy lentamente”, reiteró Loayza.

La directora de Deportes del municipio paceño, Janeth Ferrufino, dijo que no se puede hablar del presupuesto ni efectuar un desembolso si no se tiene claro lo que se va a hacer con ese dinero, lo que da a entender que aún no está clara la idea del trabajo que debe encararse.

El Libro Blanco es un proyecto que comenzó a ser ejecutado hace meses, pero sin resultados hasta ahora. En él se pretende incorporar todos los elementos, deportivos, médicos y científicos, que puedan demostrar que practicar fútbol en la altura no es dañino para la salud.

Para el lunes se ha previsto una reunión entre Loayza y Ferrufino, para que de una vez se pueda empezar a coordinar el trabajo de esta comisión.

“La gente de la Alcaldía es la que tiene que moverse a nivel gubernamental para tratar de agilizar todo y avanzar definitivamente en los trabajos médicos”, dijo el actual presidente del club Bolívar.

La preocupación ha vuelto al tapete después de la goleada que Bolivia le propinó a la Argentina de Maradona (6-1), que ha ocasionado reacciones sobre todo en ese país en contra de la altura. La estrella “albiceleste” Lionel Messi declaró que es “imposible” jugar en la altitud y el preparador físico del seleccionado, Fernando Signorini, advirtió de que “alguien puede morir jugando en lugares así”.

Loayza dijo que ni bien terminó el partido, él advirtió de que “iban a emerger voces agoreras que traten se sacar la altura como excusa por la derrota”.

El presidente de Bolívar, sobre lo que dijo Signorini, en tono irónico respondió: “Claro que alguien puede morir, pueden morir en el valle, pueden morir en el llano, pueden morir en cualquier parte, ésa es una estupidez”.

FBF pide a la AFA no culpar a la altura

El presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Carlos Chávez, pidió ayer a Argentina que no achaque a la altitud de La Paz su “caída desastrosa” del miércoles ante la Selección de Bolivia cuando el equipo dirigido por Diego Armando Maradona perdió por 6-1, informó ayer la agencia Efe.

“Con todo el respeto al pueblo argentino: no se gana sólo con la altura”, afirmó Chávez, y añadió que tiene confianza en que “la gente amiga argentina” no buscará más pretextos para “tapar esta caída desastrosa”.

El presidente de la FBF comentó así las críticas a la altura de La Paz de medios de comunicación argentinos y miembros de la plantilla de Maradona que atribuyeron la caída a los 3.600 metros sobre el nivel del mar en que se sitúa el estadio Hernando Siles.

Chávez expresó su esperanza de que “no salga de nuevo a flote” la polémica sobre la altura “porque no es un argumento válido” para el fútbol, puesto que varios equipos extranjeros ganaron en La Paz e incluso en Potosí que está todavía a mayor altitud.

El presidente de la FBF recordó que Bolivia perdió contra Chile y empató contra Colombia y Uruguay en La Paz, pero también igualó a Brasil en Río de Janeiro.

La altura y diez más

Parafraseando a Maradona con aquello de Mascherano y 10 más, se me ocurrió tomar la frase La altura y diez más.

Hay tres maneras de intentar contrarrestar los efectos. Llegar dos o tres horas sobre el comienzo del partido, la selección lo hizo. Prepararse durante un mes para lograr la aclimatación (una semana por cada 1.000 metros de altura), imposible en estos tiempos de eliminatorias (distinto a aquéllos del 73 con la selección Fantasma y el gol de Fornari). O efectuar un estudio médico profundo sobre la reacción del organismo de cada jugador y corroborar quién puede adaptarse mejor. Y aun así, esto no garantiza ningún resultado en el campo de juego.

Argentina sufrió las consecuencias de la altura como las sufre cualquier equipo del llano que sube a 3.650 metros sobre el nivel del mar. Pero la goleada de Bolivia no fue sólo por la altura de La Paz.

En este partido del 1-6, Argentina —impactada por la realidad de la altura— fue un equipo lento, sin reacción, tácticamente desordenado y vulnerable y estratégicamente equivocado: pretendió jugarle de igual a igual, ataque por ataque, golpe por golpe a Bolivia en La Paz. Es como querer competir en el agua con los peces para ver quién nada mejor y más rápido.

La ola verde de Erwin “Platiní” Sánchez se vio potenciada por esa razón y porque guardó e hizo descansar a seis jugadores claves y colocó nueve de los 11 titulares acostumbrados a jugar en la altura. Bolivia regaló el partido frente a Colombia por apostar 100% a la victoria ante Argentina. Y lo logró marcándole a la “albiceleste” una de las goleadas más importantes de su historia.

Nada es vano. Del Dios Maradona ante Venezuela pasamos rápidamente al cuestionado Diego. Le aconsejan escuchar e informarse. Es verdad. Siempre hay que hacerlo, mientras las intenciones sean las mejores y más genuinas.

Creo que a Maradona le duele desde el primer día sentir que a la selección se la prestaron por un rato y que hay un séquito de interesados e intereses esperando su rendición.

Nada de esto suma para el fútbol argentino. Y hasta es posible que alguien salga dañado y decida renunciar en esta coyuntura. Que sea lo que sea. Pero que sea. No se puede trabajar en un proyecto con tantos miedos y dudas. En un lugar en el que todos parecen amontonados más que seleccionados para integrar el equipo de trabajo de la Selección Argentina. Es natural. En la mayoría de las veces las cosas así no salen bien. ¿Por qué deberían salir bien en esta oportunidad entonces? ¿No se les ocurrió pensar que aún falta mucho para clasificar para el próximo mundial? Sería bueno que alguien piense en el objetivo primario. Y si se eligió a Maradona como entrenador, ahora que le den toda la responsabilidad. Si hasta ayer era Dios. ¿O no?

Enrique Sacco es periodista de ESPN

Radio de Argentina.

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