jueves, 23 de abril de 2009

Defensa científica es un trabajo a largo plazo



La defensa del fútbol en la altura, desde el punto de vista científico, durará bastante tiempo. Un estudio sólido sólo se podrá realizar a largo plazo y será la única forma de demostrar que la práctica del deporte a más de 2.750 metros sobre el nivel del mar no hace daño, según el médico Enrique Vargas, del Instituto Boliviano de la Biología de la Altura (IBBA), quien encabeza la comisión médica formada ayer por el Comité de Defensa de la Altura.

Vargas considera que se deben crear estrategias para, a la larga, desterrar el veto. No será fácil —dijo— convencer al Comité Médico de la FIFA, que tiene una postura diferente y que sostiene desde el año pasado, cuando le sugirió al máximo organismo del balompié mundial que, sin previa aclimatación, prohíba la disputa de partidos a más de 2.750 metros.

El Comité Médico de la FIFA se reúne de tanto en tanto. En cada ocasión, la última fue en marzo, ratifica su postura, aunque ello no significa que La Paz vuelva a ser vetada.

En 2008, el Comité Ejecutivo de la FIFA autorizó a que las eliminatorias se sigan jugando en el estadio Hernando Siles mientras no se realicen estudios profundos sobre la práctica del fútbol en sitios extremos, como la altura, el calor, la humedad, etcétera.

“El Comité Médico de la FIFA es impenetrable, por más trabajos científicos que se presenten ante ellos, no van a dar resultado, a menos que hagamos otro tipo de estrategia”, explicó Vargas.

El galeno manifestó que aún no se puede decir qué es lo que se va a hacer. Anticipó que en agosto, cuando se lleve a cabo el Congreso de Medicina Deportiva, organizado por la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), tampoco estarán listos los estudios, aunque esa ocasión “será una palestra muy útil para comenzar con una nueva etapa de la defensa”.

El médico del IBBA confirmó que los datos estadísticos y científicos que existen en la actualidad van a servir de base, pero lo que se requiere es presentar algo creíble y que tenga el fundamento científico necesario.

El IBBA, junto con el Comité de Defensa de la Altura y la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) presentarán un complemento de proyecto para poder estudiar con más intensidad el tema médico-científico, porque —según Vargas— “no serviría de nada estudiar durante un mes a 10 jugadores” porque ello “no tendría validez científica. En cambio, todo tiene que ser demostrado con estadísticas que sean evaluadas por comités científicos, no de Bolivia, sino de otros países, para que tengan la garantía de que sean aceptadas”, y eso demorará más tiempo.

“Necesitamos trabajar a largo plazo con mucha gente, con jugadores de abajo y de arriba, y presentar datos que sean solventes por su profundidad. Lo que hemos hecho sirve de base para una defensa mucho más profunda”, concluyó Vargas.

La otra mirada

NADA DE LA FIFA

El ministro de Salud y Deportes, Ramiro Tapia, aclaró que no hay ninguna comunicación oficial de parte de la FIFA sobre una supuesta “reactivación” del veto. La Comisión Médica del máximo organismo del balompié mundial presentó en su oportunidad un informe y lo seguirá sosteniendo. Pero continúa vigente la disposición del Comité Ejecutivo de la FIFA, de permitir la práctica del fútbol a más de 2.750 metros sobre el nivel del mar, en tanto no se hagan estudios de las situaciones extremas, no sólo de la altura.

COMISIONES

El viceministro de Deportes, Víctor Barrientos, anunció la formación de dos comisiones dentro del Comité de Defensa de la Altura: la médica o científica, presidida por Enrique Vargas e Ivo Eterovic; la económica, a cargo de Ricardo Llanos, Jhaneth Ferrufino y Guido Loayza. “También en esta reunión resolvimos que la Cancillería de la República, a través de sus autoridades, prepare la labor diplomática”.

Loayza dice que hay “extrema lentitud” y que “aquí no hacemos nada”

El presidente de Bolívar y miembro del Comité de Defensa de la Altura, Guido Loayza, advirtió que hay “extrema lentitud” en el trabajo que se realiza en el país para evitar el veto a la altura.

“En el exterior siempre están preocupados por la altura; aquí no hacemos nada. Afuera nadie ha cambiado de opinión, sigue la misma actitud, nadie quiere jugar acá. Nosotros nos movemos espasmódicamente cuando hay una alerta roja”, según Loayza.

En su criterio ya no hay mucho más que coordinar y lo que corresponde hacer es trabajar. “Hay que hacer el trabajo de gabinete, pero hay que tener las ideas claras, cosa que veo que mucha gente no las tiene”. Desde su punto de vista, “la única hipótesis es que no se necesita aclimatación para venir a jugar a la altura, hay que argumentar que se debería hacer lo mismo con nosotros para jugar en el llano, eso lleva tres semanas o más, no creo que en el fútbol sea necesario aclimatarse al frío, al calor o a la presión de un estadio. Hay que adecuarse a la realidad en la que uno juega”, opinó Loayza.

El triunfo 6-1 sobre Argentina, el 1 de este mes por la eliminatoria, ha reabierto el debate acerca de la práctica del fútbol en ciudades por encima de los 2.750 metros sobre el nivel del mar. Según el dirigente, eso no tendría que estar en análisis, puesto que de mucho tiempo Bolivia desplegó un buen juego, capaz de superar a un rival plagado de estrellas.

“Para nada ese triunfo es negativo. Bolivia está dando unas facilidades y argumentos fantásticos. Hemos jugado 33 puntos en la Copa Libertadores de América y ganamos uno, con ese argumento deberíamos estar salvados. El tema volvió y me preocupa lo que no hacemos nosotros”, apuntó el dirigente.

Tampoco es cuestión de falta de recursos económicos, pues tanto el Gobierno, la Prefectura del departamento, el gobierno municipal y la misma Federación Boliviana de Fútbol han comprometido desembolsos para los estudios. “Lo que hay es un problema más de decisión para terminar los estudios necesarios y suficientes. Ojalá que esta comisión que está manejando el Ministro de Salud nos lleve rápidamente a una solución”.

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