lunes, 17 de diciembre de 2007

Sube y baja del límite, más marchas y contramarchas

El anuncio de la FIFA, a través de su página en internet, el sábado, prohibiendo los partidos internacionales en alturas superiores a los 2.750 metros sobre el nivel del mar, es una nueva muestra de lo poco seria que ha sido en este delicado asunto, en el que ha dado marchas y contramarchas permanentes.

En mayo, la FIFA prohibió los partidos a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, afectando no sólo a La Paz, sino también a la ecuatoriana Quito y la colombiana Bogotá.

Después de una sostenida campaña en contra del veto, encabezada por el Presidente boliviano Evo Morales Ayma, en junio subió el límite a 3.000 metros (“un margen de tolerancia que no deberá exceder en ningún motivo”), salvando a Ecuador y Colombia y dejando sólo a Bolivia.

Por la aparente presión política de Evo Morales, a quien recibió en Zúrich, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, conjuntamente con el de la Confederación Sudamericana, Nicolás Leoz, firmaron una nueva resolución “de excepción” autorizando a Bolivia utilizar La Paz como sede para las eliminatorias rumbo a Sudáfrica 2010. Entonces el comunicado rezaba un límite de 2.500 metros con una tolerancia de hasta 2.800 metros sobre el nivel del mar “para futuras competencias”.

Con la facilidad que le caracterizó para cambiar alturas y decisiones, el nuevo límite es de 2.750 metros sobre el nivel del mar basado —una vez más— en supuestas recomendaciones médicas, como en mayo.

Según Blatter, esta nueva determinación será aplicada siempre y cuando no exista la correspondiente aclimatación y debe estar acompañada de una reglamentación, que la FIFA aún no dio a conocer, pues es algo que todavía debe evaluarse.

No hay comentarios: