jueves, 7 de junio de 2007

Unánime rechazo




La Declaración de La Paz recuerda que no hay ningún peligro para la vida de los deportistas en ciudades de altura y que el tema fue resuelto por la FIFA en 1996

Las naciones andinas de Sudamérica unieron sus voces para expresar su total rechazo a la decisión de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) de vetar los partidos internacionales en estadios situados a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar y firmaron la Declaración de La Paz durante la cumbre Unidad por la Universalidad del Deporte.

La campaña iniciada por el Gobierno boliviano para revertir la disposición de la FIFA tuvo su punto más alto ayer, cuando los asistentes acordaron “que todo intento de discriminación contra una de las ciudades (de altura) será entendida como una agresión a todas y será rechazada de manera unánime”.

El documento de 12 puntos fue leído cerca del final de la cumbre por el seleccionador nacional, Erwin Sánchez.

En el evento, la restricción fue calificada como una medida que atenta contra los derechos humanos y que va en contra de la universalidad del deporte establecida por el mismo ente matriz del fútbol, el Comité Olímpico Internacional (COI) y la Carta Magna de las Naciones Unidas.

La Declaración de La Paz certifica con argumentos médicos elaborados por profesionales de la materia de Bolivia, Perú Ecuador y Colombia que no hay ningún peligro para la vida de los atletas en ciudades de altura y que el asunto fue resuelto por la FIFA en 1996, “constituyéndose, por tanto, en cosa juzgada”.

“En los 11 años transcurridos desde aquella decisión modificatoria, ningún hecho o evento ha probado la necesidad de revisarla, más al contrario, durante este tiempo, como antes, ningún deportista sufrió daños graves o irreversibles como consecuencia de la práctica del fútbol o de otros deportes en nuestras ciudades, ahora segregadas por la nueva decisión de la FIFA”

El presidente de la República, Evo Morales, y el alcalde de La Paz, Juan Del Granado, fueron los anfitriones del encuentro al que asistieron, entre otras autoridades políticas, el ministro de Deportes de Ecuador, Raúl Carrión; el director de Coldeportes de Colombia, Evert Bustamante; el presidente del Instituto del Deporte de Perú, Arturo Goodman; los alcaldes de Quito, Paco Moncayo; de Bogotá, Luis Garzón, y Eduardo Valdivia, concejal de la Municipalidad de Calama en representación del alcalde de esa ciudad chilena, Arturo Molina.

También estuvieron los prefectos de Potosí, Mario Virreira; de Cochabamba, Manfred Reyes Villa; de Chuquisaca, David Sánchez, y de Oruro, Alberto Luis Aguilar; además de la alcaldesa de Sucre, Aidée Nava, y de El Alto, Fanor Nava.

La totalidad de las personalidades que hicieron uso de la palabra coincidieron en que la medida discrimina y atenta contra los derechos humanos.

Las palabras de los alcaldes de La Paz, Quito y Bogotá fueron conmovedoras.

Del Granado apuntó que “hoy es el fútbol, más tarde será el raquetbol, el basquetbol y después el comercio, el turismo y la inversión. No vamos a permitir golazos a nuestra calidad de hombres y mujeres de altura”.

Su colega de Bogotá, Luis Garzón, afirmó que en la reunión del 14 y 15 de junio, en Asunción, se verá si la Conmebol se rige a las partituras de la FIFA.

“Estamos militando en una causa justa. Más allá de lo que haya dicho Joseph Blatter, el 15 de junio veremos quién es quién, ese día será clave y nosotros tenemos que luchar sin dar un paso atrás”.

Paco Moncayo, alcalde de Quito, dijo que trajo a La Paz el apoyo incondicional de la Organización Mundial de Ciudades de Montaña, que expresan su total rechazo a la discriminación. “Espero que la Conmebol sepa escuchar la voz de indignación de los pueblos contra la decisión de FIFA”.

Emotiva también fue la participación de Eduardo Valdivia, concejal de Calama, quien aseveró que la FIFA actuó de manera abusiva. “Dio una bofetada al deporte, duele sentirse atropellado por el poderoso que no entiende los sueños de jóvenes que quieren llegar a tener alto rendimiento”, manifestó el político chileno.

La Declaración de La Paz hace énfasis también en la violación de la soberanía de los pueblos y que ello atenta contra los derechos humanos.

“La decisión de la FIFA viola el principio del juego limpio al pretender obligar a nuestros deportistas desarrollar su actividad en condiciones ajenas a las que constituyen su hábitat natural”.

Al respecto, los prefectos de Potosí y Oruro, Mario Virreira y Alberto Luis Aguilar, más el alcalde la ciudad de Pagador, Édgar Bazán, solicitaron a la Federación Boliviana de Fútbol y al Gobierno de la nación no participar en ninguna transacción para librar a algunas urbes del veto. “Levantar el veto significa que se juegue en todas las ciudades”, recalcó Bazán.

La cumbre pidió también solidaridad de los pueblos del mundo y amenazó con acudir a todas las instancias mundiales para que se revierta la medida.

“En virtud de lo anotado dejamos establecida nuestra decisión firme e irrevisable de acudir mancomunada y solidariamente a todos los mecanismos, organismos y procedimientos para dejar sin efecto de manera definitiva toda medida atentatoria contra los derechos humanos, la soberanía, la igualdad, la equidad, el juego limpio y la convivencia armónica entre pueblos y naciones”.

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