jueves, 31 de mayo de 2007

La Conmebol negocia para evitar división

Si se tiene que revisar, se revisará”. La frase corresponde a Julio Humberto Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y vicepresidente de la FIFA, consultado acerca de la polémica decisión de ese organismo de prohibir partidos en ciudades cuya altura sobre el nivel del mar supere los 2.500 metros.

Por primera vez, el “hombre fuerte” del fútbol sudamericano en la FIFA se refirió al asunto (declaró al diario Clarín, de Buenos Aires) y dio la señal de que hay lugar, cuando menos, para la negociación, que efectivamente estos días ha sido ardua en Zúrich, Suiza, donde se celebra el 57 Congreso de la Federación Internacional.

Desde que la FIFA —cuyo Comité Ejecutivo resolvió el veto— le pasó el lío a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), la dirigencia del balompié sudamericano casi no ha dormido. Primero sostuvo reuniones hasta agotar las alianzas, que favorecen a la altura (seis países están contra el veto, cuatro se mantuvieron al margen), y ahora las gestiones apuntan a lograr consenso, es decir, evitar la división.

Por nada del mundo la Conmebol quiere llegar fracturada al 15 de junio, cuando deba decidir si eleva o no la petición a la FIFA para que retire el veto a la altura, porque si no hay acuerdo previo, habrá votación, en la que los denominados países “chicos” casi con seguridad se impondrán a los “grandes”.

Las naciones afectadas por el veto, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, han logrado el apoyo de Paraguay y Venezuela. No así el de Brasil y Argentina, los que más se oponen, ni el de Chile

—que por razones diplomáticas de su presidente se ha mantenido en silencio—, ni de Uruguay.

Ayer trascendió que, para lograr un consenso, surgió una opción fuerte: si Perú retira su intención de ir a jugar a Cusco algunos partidos de las eliminatorias, entonces no habrá veto, y tanto Bolivia, Ecuador y Colombia podrán utilizar La Paz, Quito y Bogotá, respectivamente, como ya lo hicieron en el pasado.

El pedido de Perú para que Cusco sea admitida como sede de algunos partidos es considerado como la búsqueda premeditada de una ventaja, por querer llevar a la altura a selecciones de la talla de Brasil y Argentina, y jugar el resto de sus cotejos en su sede natural, Lima.

Desde ese punto de vista de la negociación, a Perú le tocaría renunciar a sus aspiraciones, de jugar en la altura, para que La Paz, Quito y Bogotá no sean tocadas.

Una cosa está clara. Por estos días la dirigencia de la Conmebol le da más valor a ese tipo de negociación que a los informes médicos que deberán ser presentados el 14 de junio, también en Asunción. ¿Por qué será?

Prohibición corre para selecciones y clubes

El comunicado de la FIFA, lanzado el domingo, no hacía mayores especificaciones, por lo que no debió llamar a duda alguna. Sin embargo, hubo versiones que aseguraban que la prohibición sólo corría para partidos de eliminatorias mundialistas.

Sin embargo, funcionarios de la FIFA, sobre todo de prensa, se han encargado de disipar las dudas y las confirmaciones son más fuertes de lo pensado: no se pueden jugar partidos internacionales en lugares cuya altura sea mayor a los 2.500 metros sobre el nivel del mar y eso también corre, en Sudamérica, para encuentros de la Copa Libertadores de América y la Sudamericana.

Delia Fischer, de la oficina de Prensa de la FIFA, informó que la restricción incluye a selecciones y clubes, según el diario argentino Olé.

Vale decir que si la medida no se revierte el 15 de junio, Real Potosí no podrá jugar como local en la Villa Imperial, como tampoco Wilstermann en Cochabamba, sus partidos correspondientes a la primera fase de la Copa Sudamericana.

Ése sería el primer golpe duro. El segundo, que cinco ciudades del país y sus clubes se verían imposibilitados, de por vida, de llevar a sus escenarios cotejos internacionales. La lucha, por tanto, no involucra sólo a La Paz y las eliminatorias. El daño a Bolivia puede ser mucho más grande si se consume.

LA OTRA MIRADA

NUEVA ESTRATEGIA


Los dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) que se encuentran en Zúrich, Suiza, participando en el Congreso de la FIFA, optaron desde ayer por la reserva sobre las negociaciones que se realizan en el tema altura para no entorpecer éstas. Así se evita, según trascendió, la presión a las federaciones que están contra el veto.

REELIGEN A BLATTER

La FIFA reelegirá hoy a Joseph Blatter como su presidente. Los países afectados por el veto a la altura ¿votarán por el dirigente suizo o lo harán en blanco? Según opinó ayer alguna gente del fútbol en Bolivia, la Federación Boliviana debería abstenerse de apoyar a Blatter, como medida de protesta particularmente contra el dirigente que prometió que a la altura no se la tocaría nunca más, y no cumplió.

APELACIÓN “AZTECA”

La Federación Mexicana de Fútbol pidió ayer la asesoría de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Fútbol (Concacaf) para iniciar la apelación de la decisión de la FIFA de prohibir los partidos internacionales a más de 2.500 metros de altura.

La medida de la FIFA afecta directamente al club mexicano Toluca, cuyo estadio, el Nemesio Diez, se encuentra a 2.680 metros sobre el nivel de mar. En los documentos de apelación el Toluca anexará criterios y elementos técnicos, médicos, económicos y profesionales que “dejen constancia del criterio erróneo de la FIFA”, informó la Federación Mexicana.

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