miércoles, 30 de mayo de 2007

El apoyo de Evo y su Gobierno son vitales

El partido de fútbol se juega ahora fuera de la cancha. La llamada batalla por la altura la libran dirigentes, médicos y también políticos. Éstos pueden llegar a tener gran incidencia, y por eso lo que hagan el presidente Evo Morales y su Gobierno será fundamental para apoyar las gestiones de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) contra el veto a la altura.

Año 1996. Buenos Aires. Predios de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El mandamás del balompié argentino, Julio Humberto Grondona, y hombre fuerte —primer vicepresidente— de la FIFA, le cuenta a un periodista de la famosa revista El Gráfico, pero sólo para su conocimiento, no para que lo publicara: “Mi gestión ha sido fundamental para que se vete a La Paz. No podíamos seguir mandando a nuestros jugadores a jugar tan alto”.

Suena el teléfono. Grondona responde: “¿Cómo está, señor Presidente?” El personaje al otro lado de la línea era Carlos Saúl Menem. El titular de la AFA cambia su semblante, pone gesto serio y sólo escucha. “No se preocupe, señor Presidente”. Luego cuelga.

Argentina decide, poco después, apoyar a Bolivia. El hombre fuerte de Sudamérica ante la FIFA promueve que se levante el veto, y poco tiempo después, en Zúrich, Suiza, sede del organismo mundial del balompié, la altura se salva de un veto discriminatorio.

Once años después, el mismo Grondona, en los mismos cargos, es protagonista del nuevo veto. Así lo delata su silencio. El de hace unos días, al no haber avisado a los países afectados de lo que en la FIFA se estaba tramando, y el de ahora, al escaparle al asunto:

“No puedo decir nada hasta conocer el informe” de la Comisión Médica.

¿Será necesario otro jalón de orejas para Grondona, esta vez por parte de Néstor Kirchner, como lo hizo Menem en 1996? Todo apunta a que sí.

El primer paso ya está dado. El presidente Evo Morales recibió ayer apoyo expreso de sus homólogos del Uruguay y Argentina.

Durante las primeras horas de ayer, el Primer Mandatario boliviano se comunicó con sus pares de los países de Sudamérica, sobre todo de aquellos que fueron afectados por la decisión de la FIFA para solicitar la solidaridad y apoyo contra el veto, confirmó el vocero presidencial Álex Contreras.

Tabaré Vázquez, jefe de Estado de Uruguay, y Néstor Kirchner, de Argentina, se comunicaron con Evo y se solidarizaron con la causa boliviana, que también es la de Perú, Ecuador y Colombia.

El argentino Kichner y su Gobierno, a tempranas horas, manifestaron su pleno apoyo para que el fútbol se juegue en ciudades con altura superior a los 2.500 metros sobre el nivel del mar.

Según el vocero Álex Contreras, este acto va más allá de la posición que asuma la Asociación de Fútbol Argentino (AFA).

Argentina y Uruguay son dos de los países (los otros son Brasil y Chile) que no se han pronunciado a favor. Al contrario.

En horas de la tarde, Víctor Orduna, el segundo al cargo de la Dirección de Comunicación del Palacio, comunicó a La Prensa que el Presidente uruguayo se sumó a la lucha boliviana contra el veto de la FIFA.

Morales fue enfático en su rechazo a la posición de la FIFA, condenó la actitud de este organismo y calificó el veto como “un atentado contra los pueblos que viven en la altura, lo que implica la marginación y exclusión”.

la otra mirada

ESTRATEGIA

A través de la presión política, el presidente Evo Morales busca el apoyo de otros mandatarios. También incentivó al pronunciamiento de la CAN y Derechos Humanos y anunció una gran reunión de alcaldes para el 6 de junio. El Congreso Nacional también se pronunció rechazando la “discriminación” a Bolivia por parte de la FIFA.

RESPALDO MÉDICO

El Instituto Boliviano de Biología de la Altura se encargará de la exposición médica aprovechando que tiene una gran cantidad de datos para demostrar que sí es posible jugar al fútbol a los 3.600 metros sobre el nivel del mar. Enrique Vargas, presidente del IBBA, tendrá la colaboración de un médico ecuatoriano que llegará en estos días.

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